Siempre presente, Lionel Messi apareció en el momento más oportuno. Cuando el tiempo se extinguía y el invicto parecía acabarse, el rosarino marcó su primer gol en San Mamés y evitó la derrota del Barcelona ante el siempre difícil Athletic Bilbao (2-2).
Nunca tan justo, el resultado acabó por premiar a dos conjuntos que entregaron absolutamente todo, que aunque acabaron sufriendo las condiciones de un campo pesado y resbaladizo siempre intentaron imponerse jugando al fútbol, exhibiéndose valientes e insistentes. Sin temores. Como era de presumirse, dada la filosofía futbolistica que profesan Marcelo Bielsa y Pep Guardiola.
Siempre entretenido, el encuentro tuvo un inicio de movimientos estudiados. De minutos en los que el Barcelona fue superior sin lastimar y las situaciones de peligro fueron solamente dos. Una por lado. De Adriano y Ander Herrera.
Todo cambió a partir del minuto 19. Luego de un inoportuno resbalón de Mascherano, Susaeta se escapó por el sector izquierdo y envió un centro atrás que el propio Herrera conectó de forma precisa y elegante para poner adelante al Athletic.
Sin demasiado tiempo para lamentarse, el cuadro conducido por Guardiola respondió rápido, igualando cuatro minutos después por intermedio de Cesc Fábregas, quien recibió un muy buen centro de Abidal y se despachó con un cabezazo impecable para vencer a Iraizoz.
Ya con goles, el juego sumó aun más atractivo. Contando más situaciones de peligro y dejando ver a un Barça que aun sin gran participación de Messi -solo un remate desviado y un par de pases muy buenos- estuvo un poco más cerca de irse a los vestuarios en ventaja.
Aunque se desnaturalizó casi por completo -la lluvia no cesó nunca y el campo lo sintió-, el juego no perdió atractivo en lo segundos 45 minutos, en los que sin mayor claridad en el ultimo pase el Barcelona ejerció una superioridad igual de marcada que infructuosa, que dejó con vida a un equipo local que de forma inmerecida se colocó nuevamente en ventaja a diez minutos del final, luego de un corner en el que Abidal despejó mal y el balón se termino introduciendo en el arco luego de pegar en Llorente y en Pique.
Con muy pocos minutos por delante, el resultado pareció estar decidido. Hasta que apareció Messi, aprovechó un choque entre Iraizoz y San José y definió con el arco vacío para acabar con su sequía en la Catedral, marcar su primer gol en Liga fuera del Camp Nou y darle un aura de muchísima más justicia a un encuentro que dejó la propuesta de ambos conjuntos como mejor regalo. Se agredece.








1 Comentario
te amoo messi